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martes, 22 de junio de 2021

ASTURIAS Y SU PATRIMONIO INDUSTRIAL



Pozo Santa Bárbara

Turón, Mieres

El Pozo Santa Bárbara fue la primera gran explotación de la hulla en la cuenca del Caudal y uno de los mayores pozos mineros asturianos. Fue profundizado a comienzos del siglo XX por la empresa Hulleras del Turón, eje central de un conjunto empresarial siderúrgico vasco que buscaba abastecerse y comerciar con el carbón asturiano y que se complementó con un ferrocarril, el vasco Asturiano, y un puerto, el de San Esteban.


El Pozo Santa Bárbara, profundizado a partir de 1913 por la empresa Hulleras del Turón fue la primera explotación vertical de carbón de la cuenca del Caudal y, junto con el Pozo Espinos, seguiría siéndolo hasta la Guerra Civil, si exceptuamos el caso del pozo balanza de Mariana, de distinta naturaleza. Hulleras de Turón, fundada y capitaneada por los hermanos Chávarri irá concentrando a otros empresarios vascos con intereses en la hulla asturiana, como De la Sota o Martínez de las Rivas, que irían enajenando sus minas situadas en otras partes de la región para concentrar su esfuerzo capitalista en la empresa del Turón. Hulleras del Turón, además de las minas, acabaría controlando un ferrocarril- el Vasco Asturiano- y, prácticamente, un puerto- el de San Esteban- para asegurar y controlar todo el proceso de expedición de los carbones hacia las acererías vascas y levantinas, creando un auténtico emporio industrial vinculado a la hulla en Asturias, pero que, eso sí, crearía su valor añadido principal en las fábricas vascas.

Santa Bárbara, también conocido como La Rabaldana, es, a diferencia de Espinos- vinculado también a Hulleras del Turón- un gran pozo industrial: dos grandes castilletes, en origen de celosía de hierro roblonada, potentes máquinas de extracción, un moderno circuito de gestión de una plaza minera regularizada y elevada sobre el nivel del valle, instalaciones de expedición, conexión interna con otras minas del grupo. Reprofundizado tras la guerra, a fines de la década de 1950 se decide la renovación integral de las instalaciones, sustituyendo progresivamente los castilletes primitivos por otros de soldadura rigidizada y se levantan nuevas casas de máquinas que albergarán nuevas y más potentes máquinas de extracción eléctricas necesarias para afrontar cotas de trabajo más profundas y ritmos más intensos de trabajo.

La empresa Hulleras del Turón se integró en HUNOSA en 1968, que mantuvo abierto el Pozo Santa Bárbara hasta 1995.

Pozo Samuño

Valle de Samuño, Langreo


La Sociedad Carbones Asturianos, creada en 1890 en Bilbao, beneficiaba unas concesiones en el valle de Samuño, que conocerían un impulso definitivo gracias al ramal Sama- Samuño del Ferrocarril de Langreo, que permitía expedir el carbón directamente hacia el puerto de Gijón.


En 1907 el popular empresario vasco Horacio Echevarrieta adquirió estos cotos, que, a su vez, a partir de 1923 quedaron bajo el control de Catalana de Gas y Electricidad, cuyo negocio se basaba en la utilización de la hulla para la fabricación de gas de alumbrado y luego para la generación de energía eléctrica. En consonancia, el domicilio social de la mina asturiana cambió a Barcelona, donde estuvo hasta su integración en HUNOSA en 1967.

Hasta la autarquía, la concesión se beneficiaba mediante minas de montaña, configurando un paisaje muy similar al retratado por los fotógrafos Hauser y Menet a comienzos del siglo XX en la parte media- alta del valle. La profundización del Pozo Samuño, que cesaría su actividad en diciembre de 2001, permitió el laboreo del yacimiento por debajo del nivel del valle, si bien la minería en ladera se mantuvo mediante contratos de arrendamiento hasta los años cincuenta.

El Pozo acoge una curiosa colección de edificios y estructuras mineras que permite observar la evolución de un espacio singular, empezando por la bocamina, que data de 1892, tal y como reza en su clave que agrega la fecha concreta: 26 de enero. La casa de máquinas, de la época de profundización es un infrecuente edificio donde la solución de cubierta, con faldones rotos y aleros muy pronunciados así como las molduras de las esquinas y la línea de imposta recuerdan inmediatamente al neo-regionalismo, mientras que los vanos, de luces muy amplias y perfiles rectos tienen un sabor racionalista. Un movimiento que alcanzará su máxima expresión en la casa de aseo, realizada en el marco de las fuertes inversiones realizadas por HUNOSA, que presenta planta circular, con una escalera en espiral que vertebra todo el inmueble. El castillete actual fue montado en 1985 con una inconfundible imagen derivada de sus poleas coplanarias, que servían a una máquina de polea koepe de fabricación italiana regulada por un grupo Ilgner.



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